PILATES

Pilates, el entrenamiento más completo para la lumbalgia

El pilates es un tipo de entrenamiento físico que nace de la unión de varias disciplinas, entre las que se encuentra el yoga. Por tanto, ambas comparten algunos beneficios y son utilizadas para el mismo fin: fortalecer musculatura y rehabilitación de extremidades. Aunque el pilates es una disciplina moderna, ha sabido ganarse un lugar en la sociedad, siendo cada vez más practicado a nivel mundial.

Esta disciplina se centra en movimientos corporales rítmicos, que buscan estar en armonía con la respiración, mientras que, al mismo tiempo fomenta la contracción de los músculos, provocando su fortalecimiento. Lo que es una ventaja en situaciones donde haya atrofia muscular o para manejar el dolor, siendo más común el de espalda.

¿Qué es y cómo se originó el pilates?

Fue creado hace poco más de un siglo por Joseph Habertus Pilates, quien ejerció de enfermero durante la Primera Guerra Mundial y durante este tiempo empezó a crear ejercicios que comprendía distintos movimientos, para que aquellos pacientes que se encontraran con problemas musculares, empezaran a recuperar progresivamente la movilidad.

Debido al éxito que tuvo su método en la rehabilitación, decide irse a Manhattan en 1923, donde abre el primer establecimiento para enseñar y difundir el pilates, no solo como ejercicio sino como estilo de vida también. Esta práctica se hizo cada vez más famosa, sobre todo entre personas del entretenimiento, como bailarines, que tenían problemas musculares y lograban mejorar con esta técnica.

Es así como sus propios alumnos empiezan a propagar esta nueva forma de ejercicio, debido a todos los beneficios que se obtenían a raíz de el. Lo que provocó un aumento en su popularidad, hasta que en el año 2000 fue declarado como una nueva disciplina, al igual que el yoga o el karate.

Ahora bien, esta es una disciplina que se ha ido combinando con otras, logrando su evolución y perfeccionamiento a lo largo de los años. Por ejemplo, hay una rama llamada “yogalates” que busca unir los beneficios de ambas técnicas para lograr resultados más eficaces.

Sin duda, hay distintas formas de practicar el pilates, cada una enfocada en necesidades diferentes, pero todas tienen en común que pueden ser realizadas por personas de cualquier estado físico y edad. Siendo cada vez más recomendada por médicos y fisioterapeutas.

Beneficios del pilates

Gracias a lo fácil que es practicar el pilates, a veces no es necesario acudir a un gimnasio, logrando atraer a aquellas personas que prefieren ejercitarse sin audiencia o que simplemente no tienen tiempo, lo que es aún más común en este apretado estilo de vida actual.

Con nuestra ajetreada rutina diaria logramos un círculo vicioso, ya que el estrés, el sedentarismo y la mala alimentación son los principales causantes de la mayoría de las enfermedades. Sin embargo, se ha probado que la práctica de pilates reduce estos riesgos de manera significativa, devolviendo la salud y prolongando la expectativa de vida en aquellos que se ejercitan frecuentemente.

Según el estudio titulado “Evidencias de la práctica de pilates sobre la salud mental en personas sanas” (http://www.scielo.org.co/pdf/reus/v19n2/0124-7107-reus-19-02-00301.pdf ) se obtuvo que tras unas 16 semanas de práctica de pilates, es común observar los siguientes beneficios:

  • Reducción de los niveles de ansiedad y pensamientos negativos, lo que disminuye las posibilidades de desarrollar depresión.
  • Mejora de la calidad de sueño y desaparición del insomnio.
  • En mujeres que acaban de dar a luz, disminuye la inestabilidad emocional producida por las hormonas, la depresión y fomenta la recuperación de la autoestima.
  • Aumento de la concentración en estudiantes universitarios.

Por otro lado, se han estudiado las ventajas de practicar pilates desde edades tempranas en el artículo “Pilates en la escuela: una columna para toda la vida” (https://zaguan.unizar.es/record/31017# ) donde se confirma que este ejercicio ayuda al niño a mantener una buena postura, lo que evita la aparición de contracturas musculares en hombros y espalda debido a la posición sedente constante al estudiar.

El pilates en el manejo del dolor lumbar

El pilates brinda muchos beneficios, puede tonificar, fortalecer e incluso ayudarte a mejorar tu autoestima, pero ¿qué tan efectivo es en el manejo del dolor crónico? Pues gracias a diversos estudios sabemos que tiene una gran utilidad.

En el artículo “El método pilates como coadyuvante en el tratamiento de las lumbalgias” (http://agonjournal.com/wp-content/uploads/2012/08/Volumen-12-october.pdf#page=73 ) se logró un análisis crítico, sobre la forma en la que este ejercicio incidía sobre la dinámica musculo-esquelética, que se encuentra alterada en patologías como el lumbago. Obteniéndose resultados positivos, donde el fortalecimiento de los músculos de esa zona y el control de la respiración, ayudan a reducir los síntomas asociados.

A pesar de que los beneficios son contundentes, siempre es importante asesorarse con personal especializado, ya que también hay casos donde el dolor lumbar empeora debido a que la técnica no es realizada correctamente.

Recomendaciones en la práctica de pilates

A continuación, te damos algunas recomendaciones por si quieres disfrutar de todas las ventajas que ofrece esta disciplina:

  • No es necesario que te llenes de implementos desde el principio, que tu inicio sea progresivo. Con solo una esterilla o colchoneta que sea cómoda es suficiente.
  • Busca un profesional en el área, sobre todo si tienes necesidades especiales o requieres de un cuidado más personalizado. Hay fisioterapeutas que están instruidos en este tipo de ejercicio.
  • Se creía que practicar hipopresivos con pilates era contraproducente, pero hoy en día, hasta se recomienda, ya que de esta forma se tonifica y consigues corregir malas posturas, lo que a su vez reduce riesgos de desequilibrios en la columna.
  • Una vez que tengas más destrezas, puedes empezar a incluir otros implementos como un rodillo o anillo de pilates, lo que te ayudará a alcanzar un nivel más alto y tonificar aún más.
  • Hay algunas herramientas que pueden ayudarte a evitar incomodidades y lesiones al realizar las posturas, tal es el caso de las almohadillas para las rodillas, que con sus 15 mm de grosor te brindan confort.
  • Es importante que si tienes alguna condición como: presión arterial inestable, hernias, osteoporosis o un nivel alto de coagulación en sangre, acudas a tu médico primero antes de empezar en la práctica de pilates.